La XXI edición del Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia, Titirimundi 2007, que se celebrará entre los días 8 y 15 de mayo, presenta un amplio programa de actividades que incluye más de 270 representaciones en las que participarán 40 compañías de 18 países diferentes. La mayoría de las actuaciones tendrá lugar en espacios abiertos y serán gratuitas, para las de pago ya se han puesto a la venta las entradas.
Llega el mes de mayo, el mes de las flores, del buen tiempo y con él llegan la alegría, la fantasía y la ilusión de la mano de los títeres de Titirimundi. Esos simpáticos personajillos de trapo y cartón que nos cuentan miles de historias, de aquí y de allá, de realidad y de ficción que siempre consiguen asombrarnos; algunas nos estremecen y otras nos divierten; también las hay que nos hacen llorar y, las más, reír.
Todo un mundo de fantasía que llena las calles de Segovia año tras año, y ya van veintiuno, aportando frescura y un punto de vista diferente de los diferentes espacios escénicos de la ciudad. Y es que, siguiendo las pautas marcadas desde sus inicios, Titirimundi es un espectáculo de calles y plazas, de jardines y patios, en los que niños y mayores disfrutan de la magia de los títeres de guante, de las marionetas con hilos, del teatro de sombras, del teatro de máscaras...
Titirimundi es una oportunidad única para soñar con las más de 270 representaciones teatrales que se llevarán a cabo entre los días 8 y 15 de mayo. En esta edición, la celebración de Titirimundi abarcará dos fines de semana, lo que augura una gran presencia de visitantes de otras provincias, superando, muy probablemente, la cifra de 100.000 visitantes que se alcanzó en la pasada edición.
La internacionalización de Titirimundi ha ido creciendo año tras año, así, en esta ocasión, participarán compañías procedentes de 18 países diferentes, lo que permitirá conocer la cultura de lugares tan exóticos como la India, China, Senegal o Perú.
Como viene siendo habitual, España es el país con mayor número de representantes, con un total de 14 compañías (Axioma Teatro, Circ Pánic, el Espejo Negro, Cgixot de 8, Improvisaciones y la Trouppe de la Mercé, los Brandys, Quitapesares, Rodorín, Teatro Arbolé, Titiriteros de Binéfar, Tony Zafra y las compañías La Baldufa, Pep Gómez y Per Poc), por su parte, Francia aporta 5 representantes (Las compañías Tro Héol, Du Petit Monde, K.O. Mic, le Grand Manipule y Aristobulle) y le sigue Italia con 3 (L’asina Sull’isola, Salvatore Gatto y Teatro Gioco Vita), y Holanda y Bélgica con 2 (Compagnie de Draak y Duda Pavia, y El circo de las Pulgas y Plasjet, respectivamente).
Con un representante acuden China (Teatro de títeres de Hong- Kong), India (Aakaar Puppet Theatre), Dinamarca (Alex Marionettes), Argentina (Chachakün), República Checa (compañía Vita Marcik), Reino Unido (Compañía Storybox de Rod Burnett), Kenia (Krystal Puppeteers), Perú (La Santa Rodilla), Hungría (Mikropódium), Alemania (Theater Meschugge) y Rusia (Viktor Antonov). Además de varias compañías formadas por miembros de diferentes países como El Chonchón, de Argentina y Chile; Noriyuki Sawa, de la República Checa y Japón; y Theatre Dromesko de la República Checa y Francia.
Y todo ello sin olvidarnos de los ya clásicos carruseles franceses D’Andrea y Magique, con los que han disfrutado varias generaciones de segovianos a los pies del Acueducto.
Entradas
Si bien la mayor parte de las representaciones tendrán carácter gratuito, ya se han puesto a la venta las entradas para los espectáculos en escenarios cubiertos, es decir, los celebrados en el Teatro Juan Bravo, la Sala Cabaret, la Casa de los Picos, el Museo Esteban Vicente, la iglesia de San Juan de los Caballeros y San Nicolás. Como en años anteriores, se podrán adquirir las entradas y los abonos en la taquilla del Teatro Juan Bravo, de miércoles a domingo y con horario de 11 a 14 horas por las mañanas y de 18 a 21 horas por las tardes (teléfono 921 460039) y también a través de www.telentrada.com (teléfono 902101212). Una vez iniciado el Festival, las entradas se venderán de las dos formas hasta una hora antes de la función y después en el mismo lugar donde se celebre la representación.
En cuanto a las actuaciones en los patios, sólo será necesaria la compra de entrada para los adultos y se venderán exclusivamente en el lugar de la representación, desde una hora antes de la primera sesión, de la mañana, o de la tarde, hasta completar el aforo. Además, aquellas personas que presenten un título de transporte público del día o abono vigente a la entrada de los patios, podrán entrar de forma gratuita.
Pero Titirimundi nació en la calle y, como tal, la ciudad entera, y algunos espacios de la provincia, se convierte en un gran escenario donde cualquier esquina sirve de teatro improvisado. Así, diferentes calles y plazas como Fernández Ladreda, los Jardinillos de San Roque, el Paseo del Salón, la Plaza de la Tierra o el Azoguejo, sirven para acoger excelentes representaciones; además de los diferentes patios como el de Antonio Machado, el de Fomento o el de Andrés Laguna, entre otros. También algunos barrios de la ciudad, así como determinados municipios de los alrededores, acogerán alguna de las actuaciones de Titirimundi 2007.
La novedad de esta edición es la celebración de una de los espectáculos más atractivos en la Plaza de toros de San Lorenzo. Así, desde el día 8 y hasta el 20 de mayo, inaugurando la programación del Festival Internacional de Teatro de Títeres (Titirimundi) 2007, la veterana y singular Compañía Dromesko –fundada por Benoît Goñi, más conocido como Igor, junto con su compañera Christine Lavina, Lily– y los Hermanos Forman (los titiriteros Matej y Petr, hijos del cineasta Milos Forman) presentan un montaje espectacular que rompe con la convención escénica para prometer al espectador vivir una experiencia teatral única.
Participación
La Baraque (La Barraca, cantina musical: vino, sopa y música), representada desde hace once años por toda Europa, se convierte en una representación del mundo a escala, de la que el espectador podrá participar en la Plaza de Toros de San Lorenzo en Segovia.
El montaje se desarrolla en una taberna de madera de cedro con unas diez ventanas y construida ex profeso. De sus paredes cuelgan sacos y cestos de mimbre repletos de cebollas y en ella hay una barra de bar, un estrado para los músicos y multitud de baúles y otros objetos que surcan el espacio. Apenas caben 150 espectadores por función, sentados a lo largo de 14 mesas de madera donde comparten una botella y toman sopa junto a los actores. Todo ello con la intención de estimular una relación especial entre artista y público.
Tres o cuatro horas ininterrumpidas de teatro, circo, títeres, música, danza, comida y bebida donde una orquesta zíngara es el hilo conductor, mientras las marionetas de los Hermanos Forman –de seis tamaños distintos– cobran vida en esta cantina bohemia que tiene el encanto de lo antiguo. Algunos perros merodean a sus anchas por el lugar, un prestidigitador recorre las mesas amenizando al espectador con sus trucos, diminutas marionetas aparecen de repente en las ventanas reproduciendo lo que ocurre en la sala, un gran carro de madera muestra a unos y a otros un pequeño espectáculo de títeres y, más tarde, otro carro aún mayor, toda una joya de artesanía, rompe una pantalla de cine para emerger con otra pieza, esta vez, de marionetas de hilo.
Un espectáculo singular que, con toda seguridad, será recordado en futuras ediciones de Titirimundi.