Las denuncias de situaciones de violencia contra la mujer se han multiplicado en los últimos meses. En lo que va de año se ha producido un total de 104 denuncias, una cifra muy superior a la del mismo periodo del año anterior, cuando en todo 2006 se alcanzaron las 207 denuncias. Según el subdelegado del Gobierno, Juan Luis Gordo, este aumento tiene una doble lectura, ya que para el subdelegado “las víctimas de los malos tratos están perdiendo el miedo a denunciar su situación ante los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado, porque saben que les protegeremos de sus agresores y que trabajamos para que no se vuelva a repetir”, según ha asegurado Gordo, quien ha añadido que “no significa que estén aumentando los casos de violencia de género, sino que se denuncian más, que salen a la luz, que se está acabando la ‘ley del silencio’ en este asunto”.
Para terminar con los malos tratos, el Gobierno de España está desarrollando una serie de medidas, entre las que hay que destacar la creación de la Unidad de la Violencia contra la Mujer. Se trata de un nuevo órgano adscrito a la Subdelegación del Gobierno, que tiene como misión coordinar toda la información y los recursos para proteger a la mujer en situación de riesgo, así como realizar un seguimiento individualizado de cada caso. Entre sus funciones están la de velar por una adecuada protección de las víctimas, así como realizar un seguimiento individualizado de los casos de violencia de género en los que existe un mayor riesgo o en los que la víctima se encuentra en una situación de especial vulnerabilidad.
Por otro lado, también se realiza un seguimiento de abordaje de la violencia de género: evolución del fenómeno, aplicación de la normativa y seguimiento de los protocolos en materia de violencia de género y funcionamiento de los servicios de atención a las víctimas.Además, el subdelegado ha anunciado la puesta en marcha de nuevas medidas como la implantación de un servicio de teleasistencia móvil que atenderá las 24 horas del día a las víctimas, asegurándolas así una respuesta inmediata, o la intención de dotar a todas las víctimas de pulseras contra el maltrato para asegurar así su seguridad.